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Todo lo que necesitas saber sobre tu tarjeta SIM
Disfrutamos de muchos productos de voz y datos gracias al servicio de las operadoras, pero estas a su vez necesitan un vínculo de conexión con sus usuarios y ese vínculo es la Tarjeta SIM. En ella están todos los detalles y gracias a su tecnología nos dará el servicio que necesitamos en nuestros teléfonos móviles. También contiene la información de acceso a la red con una contraseña (PIN) que será la que nos conectará con los servidores. Hay muchas formas de poder hacerse con ellas, pero la usual es que cuando adquieres un terminal con una operadora nueva te faciliten de manera gratuita una, aunque también se pueden comprar sueltas, con un dispositivo de datos, etc. Pero las tarjetas no siempre han sido así, tal y como hoy en día las vemos, han sufrido muchos cambios, no solo internos sino también de aspecto físico. ¿Te acuerdas de cuando para levantar el teléfono había que hacer pesas de lo grandes que eran? Por aquel entonces las tarjetas SIM eran similares a una tarjeta de crédito. A medida que los terminales iban avanzando, el tamaño de los mismos se reducía y, del mismo modo, el tamaño de la tarjeta que debía incluirse en ellos. A partir de este momento se empezaron a utilizar las conocidas como Mini-SIM, el estándar actual. A día de hoy, además disponemos de otro tamaño adicional, que en el mundo de los Smartphones se ha hecho famoso gracias a Apple y el iPhone 4 y sucesivos, así como sus modelos de iPad. En este caso es conocida como Micro-SIM. Pero las tarjetas no solo variaron de tamaño, también varió el voltaje que las alimentaba, de 6V a 3V dependiendo de si fue fabricada antes o después del año 2001, y la capacidad de almacenamiento. Esta capacidad podía ser de 2-3KB en las antiguas hasta 32KB/64KB/128KB en las utilizadas habitualmente por los teléfonos inteligentes, entre otras. Cuando empezaron a parecer los primeros Smartphones, se comenzó a pasar de tarjetas de menor capacidad a mayor ya que daban problemas de funcionamiento. A día de hoy se ha empezado a oír, gracias a las famosas patentes de Apple, la posibilidad de lanzar al mercado terminales sin necesidad de tarjeta SIM pudiendo gestionarse todo desde el propio teléfono, pero estoy hablando de futuro, quizá lejano. Por ahora contamos solo con terminales de SIM física. Las SIM se componen del soporte y un conector que puede cambiar de forma pero que siempre será el que entrará en contacto directo con el teléfono móvil. A través de este chip, el terminal proporcionará energía a la tarjeta y esta a su vez proporcionará la información necesaria para la conexión a la red. Debido a que el grosor y la situación del chip no varía entre la Mini-SIM y la Micro-SIM se podría modificar el tamaño manualmente si necesitases cambiar de una a otra, pero es recomendable realizar un duplicado oficial ya que, en caso de cometer un pequeño fallo, se corre el riesgo de dejarla inutilizada por una incorrecta manipulación. La memoria de la que disponen apenas es utilizada por los terminales ya que se usa principalmente para guardar registros de la agenda y mensajes de texto (SMS), por eso la capacidad puede sonar irrisoria comparada con la de un teléfono móvil, aún más teniendo en cuenta que guardar SMS y teléfonos en ella es una práctica cada vez más en el olvido. Todas incluyen en su memoria varios números muy importantes para poder realizar su función: IMSI (International Mobile Subscriber Identify): Número de registro en la red. Este es el código con el que se solicita acceso para la conexión. ICC (Integrated Circuit Card): Número identificativo de la tarjeta SIM. PIN: Número de desbloqueo y acceso a la SIM. Se compone de 4 a 8 dígitos. PIN2: Código para desbloquear ciertas funciones del terminal. PUK: Contraseña para resetear el PIN en caso de bloqueo. Dispone de 8 dígitos. PUK2: Contraseña para resetear el PIN2 en caso de bloqueo. De hecho si te fijas, todas las SIM tienen impreso un número de 17 dígitos, lo que anteriormente denominábamos ICC. Todo este número está dividido en distintas informaciones indicadas por orden a continuación (tomemos como ejemplo el ICC 3456HHFAASSXXXXX D): 34 – Código del país (en este caso España) 56 – Código del operador (en este caso Vodafone) HH – HLR (IMSI) F – Código correspondiente al fabricante AA – Año en que se fabricó SS – Semana de fabricación XXXXX – Número de serie o de fabricación D – Dígito de control Esta información será útil para conocer ciertos datos de la SIM, pero además será imprescindible si necesitamos realizar un duplicado de la tarjeta, si nos da fallo la que tenemos. En ese caso se nos asociará una nueva con el mismo HLR o con un HLR universal en caso de no disponer de uno igual. ¿Alguna vez te has planteado cómo funciona la tarjeta? Es un amplio proceso que culmina con la asociación a tu línea móvil. Cuando enciendes el teléfono y este te solicita el PIN, se manda el IMSI de la tarjeta y el PIN introducido a la operadora solicitando el acceso. Cuando se recibe la orden en la red, se autentifica el número de la SIM...
Publicado por: Un androide en Vodafone - Sunday, 19 February




