Review y análisis a fondo del Samsung Galaxy Nexus: Pure Google, puro Android

Otro increíble teléfono de Samsung que os presento para vosotros, tras haberos analizado a fondo el Samsung Galaxy S II y el Galaxy S, y la cosa cada vez, va mejorando, que duda cabe. Se superan una y otra vez, la evolución del Nexus S no es sólo una evolución al uso, es un cambio importante. ¿Quieres que te contemos más sobre el Galaxy Nexus? Qué duda cabe que lo que más impresiona de este smartphone inicialmente es el sistema operativo. Y al ser el primero que lo trae más aún, y tal vez eso pueda hacer que sea una review conjunta de teléfono y Ice Cream Sandwich, no podría evitarlo. Además de eso, en algunos puntos lo haré en clave comparativa, pues así respondo a una de las preguntas que más me hacen estos días: “¿cuál te cogerías tú el Galaxy S II o el Galaxy Nexus?”. Análisis externo Esta obra de arte de 135.5 x 67.9 x 8.9 mm y 135 gramos de peso se ha ganado mi corazón y lo primero, por su aspecto físico. No deja de ser una mezcla entre el Nexus S y el Galaxy S II, pero su sencillo y precioso acabado le da un aspecto de vanguardismo que me encanta. El hecho de que sea curvado (pantalla incluída, por supuesto) es algo que marca la diferencia. Muy cómodo de coger, muy cómodo en la oreja. Su gran pantalla SuperAMOLED de 4,65″ es una maravilla, aunque eso sí, hecho de menos que sea Gorilla Glass, la pantalla del Samsung Galaxy S II en ese sentido me parece mejor, pues para mi esa característica es muy importante pues suelo llevar bastantes cosas en los bolsillos, por lo que podría dañar la pantalla casi sin darme cuenta. La falta de botones inicialmente es algo que se hace extraño, sobre todo por el botón de menú (al que adoro profundamente), pero en realidad, Google ha hecho que no lo echemos en falta con los menús contextuales, por lo que no tendréis queja en ese sentido. Eso sí, los botones de volumen (a la izquierda) y el de encendido (a la derecha) no han desaparecido, lógicamente. Minijack de 3,5 mm y toma de microUSB se encuentran en la parte inferior, algo que a mi, en el caso del minijack no me gusta, pero no es un problema importante. También vemos el altavoz en esa posición, igual que el del Galaxy S II, pero al estar centrado es más fácil de tapar sin darnos cuenta. El acabado grip de la tapa trasera hace que al tacto sea muy agradable y tenga mejor agarre en nuestras palmas. También vemos la cámara, de 5 MP con su flash LED, algo inferior a la del Galaxy S II, luego lo valoramos en profundidad. En la parte delantera, la cámara para videollamadas y el face unlock (1,3 MP) y los sensores de proximidad y luminosidad, pero sobre todo, el LED de notificaciones, muy vistoso y elegante, multicolor (dependiendo de la aplicación). Podréis comprobar en la galería, más abajo, que es algo más largo y grueso que el Samsung Galaxy S II, pero no en exceso, no se hace incómodo ni es un teléfono gigante. Hardware y características técnicas Empezamos la parte técnica hablando, por supuesto, del procesador del teléfono, en este caso un Dual-core que corre 1.2 GHz, es un Cortex-A9, con chipset de Texas Instruments, el OMAP 4460 concretamente, y aderezado con un gran procesador gráfico, PowerVR SGX540. La evolución técnica no es tan grande con respecto al buque insignia de Samsung, cosa lógica, sabiendo que los coreanos apuestan siempre por la familia S de manera más agresiva, pero tiene muy buen rendimiento. Su único defecto en cuanto a rendimiento es más cosa de ICS que del teléfono, luego os lo explico. En cuanto a memoria, destaca su RAM de 1 GB, y el hecho de no tener almacenamiento mediante SD, sólo teniendo el almacenamiento interno, de 16 GB (como en mi caso) o 32 GB. Por supuesto, quiero destacar también su batería de ion de litio con 1750 mAh. Sinceramente, debería con esto ir algo mejor que el Samsung Galaxy S II, y la verdad es que no es así, en mi experiencia duran exactamente lo mismo, así que esa “no ganancia” debe de ser debido a ICS y el problema que os he mencionado antes y que trataré en el análisis de software. Conectividad: Wifi a/b/g/n, HSDPA, HSUPA, LTE, DLNA, GPS, Bluetooth 3.0, Wi-Fi hotspot y Wi-Fi Direct, además de NFC, que no he llegado a utilizar todavía. Debo decir que el Wi-Fi Direct funciona peor que en el Samsung Galaxy S II, pero me consta que se solucionará con la actualización a Android 4.0.2. Lo demás, de cine. La velocidad de descarga o de navegación es espectacular, al menos con la red de Vodafone, que es la que he utilizado para las pruebas. La gran pega que le pongo es el GPS, tarda bastante en conectar inicialmente (lo he probado con el cielo despejado, nublado, lloviendo y en diferentes zonas), pero también es un problema localizado y que se solucionará con posteriores actualizaciones, al fin y al cabo es el mismo chip que el del SGS II y en éste va de fábula. La cámara es también de lo que más frío me ha dejado, la verdad. Es inferior técnicamente a la...

Publicado por: Elandroidelibre - Sunday, 18 December